El entorno de los alojamientos SULAYR RURAL ofrece una belleza fuera de lo normal, diferente siempre según la estación del año. En sus paisajes, entre el valle y la montaña, el otoño es auténtico, plagado de colores colgados de los árboles donde se aprecian los verdes, los rojos, los amarillos, los ocres, etc. y sus muchas tonalidades. En los fríos días de invierno, el cielo es azul y limpio y el calor de la estufa arropa las casas, desde las que se puede apreciar el incomparable paisaje. Y como no, la primavera inunda el entorno de nuestras casas, rodeadas por 500 almendros, floreciendo con sus flores blancas inundando profusamente el aire y la vista del entorno, y no olvidemos los cerezos que florecen pocos después y que son una continuación para pensar que estamos más cerca del Paraíso. La tranquilidad del lugar, la belleza paisajística, la singuralidad de su arquitectura, los servicios expuestos, la sinceridad y sencillez de sus gentes es algo que se conjuga perfectamente en este entorno para hacerlo único.